Las impresoras, con los ordenadores, fueron las que substituyeron las máquinas de escribir. Pero la tecnología evoluciona con mucha rapidez, lo que ha dado lugar a que las impresoras, creadas en su momento para cumplir una función muy determinada, han evolucionado hasta haber distintos tipos especializados en diferentes funciones.
Lo que normalmente caracteriza y distingue unas impresoras de otras son la formación de caracteres, el método de transmisión y el método y capacidad de impresión.
Las más comunes son las impresoras láser y las multifunciones. Las impresoras láser tienen una alta velocidad y calidad de impresión, muy recomendables para imprimir textos a gran velocidad (ya que normalmente son monocromáticas aunque también las hay de color) con bajo coste y poco ruido. Muy recomendables para las oficinas.
Las impresoras multifuncionales, como la Láser 1130n Dell, son las que la mayoría de familias tienen en casa gracias a que combinan la capacidad de impresión, de escáner y de fotocopiadora, lo cual la convierte en muy práctica.
La impresora de impacto también es una de las más populares, ya que suelen ser baratas e imprimir colores vivos con mucha calidad. Además, son muy fáciles de usar. La mayoría de este tipo de impresoras, cuentan con dos cartuchos de tinta, uno para el negro y el otro para el color. No obstante, también puedes encontrarte impresoras de impacto que necesiten cuatro cartuchos de tinta: para el negro, el magenta, el cian y el amarillo.
Pero si eres un fanático de la fotografía, lo mejor es que te compres una impresora fotográfica, que como bien indica su nombre, está especialmente diseñada para la imprimir imágenes de gran definición y calidad. Incluso, se pueden imprimir fotografías sin la necesidad de que estas estén a un ordenador.











